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Mostrando entradas de marzo, 2013

La lógica del Espíritu: creer en lo increíble

Existen muchos motivos por los cuales iniciarnos en la meditación. Comenzar este camino, integrándolo a nuestros quehaceres cotidianos es motivado por diversas situaciones. A veces coyunturales, otras más “crónicas”, y otras veces ni siquiera sabemos bien porqué. Pero lo cierto es que la mayoría de nosotros pasa un buen tiempo, cuando no años, intentando racionalizar ese “por qué” e intentando también asir determinados resultados y objetivos. Y no es deshonesto hacerlo así. Pero para que la practica no se estanque o se extinga, para que sea firme lo suficiente como para sobreponerse a las dificultades diarias, es necesario que comprendamos que nos estamos iniciando en la lógica del Espíritu y que más tarde o más temprano la meditación va a proponernos que desarrollemos una forma de conocimiento que no es racional. Recuerdo que cuando comencé a reunir la práctica meditativa con la tradición cristiana y especialmente con las enseñanzas de Jesús, una de las cosas que más me inq...

Miércoles 19.30 inicio de encuentros de reflexión y meditación

Meditar, un camino práctico La propuesta de la meditación parece no tener mucho que ver con las necesidades “practicas” de nuestro mundo de hoy, en primer lugar porque creemos (equivocadamente) que practicidad resulta en utilidad y habilidad o destreza. Y en segundo lugar porque es cierto que nuestra vida se ha llenado de necesidades practicas porque vivimos en un mundo del hacer y  lejos del ser , nuestra vida en el hacer ha puesto nuestra atención cada vez más en resolver cuestiones “prácticas”, teniendo que ser hábiles, diestros y resolutivos… de ahí que la meditación no parece ser una propuesta “práctica” hacia la paz y la estabilidad porque nos propone básicamente, permanecer quietos y en silencio. Estos dos requerimientos de la meditación si bien no son los únicos, serán los más importantes e imprescindibles. Luego la teoría y otros fundamentos, pero preservándonos de no caer en esa trampa del hacer, lo primero que deberíamos aprender es a estar en silencio (ex...