Existen muchos motivos por los cuales iniciarnos en la meditación. Comenzar este camino, integrándolo a nuestros quehaceres cotidianos es motivado por diversas situaciones. A veces coyunturales, otras más “crónicas”, y otras veces ni siquiera sabemos bien porqué. Pero lo cierto es que la mayoría de nosotros pasa un buen tiempo, cuando no años, intentando racionalizar ese “por qué” e intentando también asir determinados resultados y objetivos. Y no es deshonesto hacerlo así. Pero para que la practica no se estanque o se extinga, para que sea firme lo suficiente como para sobreponerse a las dificultades diarias, es necesario que comprendamos que nos estamos iniciando en la lógica del Espíritu y que más tarde o más temprano la meditación va a proponernos que desarrollemos una forma de conocimiento que no es racional. Recuerdo que cuando comencé a reunir la práctica meditativa con la tradición cristiana y especialmente con las enseñanzas de Jesús, una de las cosas que más me inq...
Constituyente 1724 apto 801 Montevideo-Uruguay 099532725