Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2016

La ayuda en ti

Cuando meditamos, a lo largo del tiempo, necesitamos ayudas. Algunas veces de otra persona, de su compañía o de su guía, otras veces de un concepto, de una teoría,otras de grupo al que podamos pertenecer. Hacemos un camino que va diciéndonos que lo esencial ya lo sabemos, que el conocimiento y la sabiduría está ya en nosotros pero a la vez experimentamos que necesitamos comprender. ¿Qué ayuda es que podrías llegar a necesitar y qué parte de esa ayuda ya está en ti? La libertad de permanecer. La mente de todos nosotros es inquieta, se mueve, podríamos decir: de un universo a otro. En nuestra época más aún, parece que esa dificultad de echar raíces en el presente, en lo que está ocurriendo, se ha agravado. Puede que muchos de nosotros nos sintamos presa de esa desatención por "atender" a tantos estímulos. Una ayuda muy valiosa hoy día podría ser que se nos diga que es necesario permanecer y que permanecer es un acto de libertad en la medida de que en respuest...

Desapego

Cuando practicamos yoga con los niños está muy bueno porque por sobre todo practicamos en la sinceridad. Si les gusta lo dicen, si no les gusta también. Si se aburren, si se divierten...ellos lo dicen y nosotros tenemos que aprender a ser receptivos de su sinceridad. Las maestras nuevas, y los padres creen que saldrán "levitando" de nuestra clase. Otros creen que con algunos niños será "imposible". Yo he aprendido a practicar con ellos y ser receptivo a su sinceridad... ¿y qué más me han enseñado? Llevo 17 años practicando yoga con niños  y he aprendido mucho, tanto que si repasas nuestro blog en las meditaciones muchas veces encontrarás referencia a lo que pasa en las prácticas con ellos. Pero hoy quisiera detenerme en un aspecto: el desapego. Cuando los niños practican, practican y nada más. Ellos están en una asana  y no están pensando si se les irá el dolor de espalda con eso o si se concentrarán más en clase. Simplemente hacen el ejercicio. Lo...

¿Qué aprendemos al meditar?

  Texto publicado ya en este blog en 2014 …estar abiertos y disponibles a la experiencia del Espíritu, (…)  ir a su encuentro cada día    a ser renovados, redimidos,  refrescados en el misterio del amor permanente. Antes de preguntarnos quizás "qué aprendemos al meditar", deberíamos repasar la idea de que meditar es, un proceso de aprender y desaprender, en el que incluso el "desaprender" puede también ser visto como otra forma de aprendizaje. Entonces lo primero que debemos recordar es que la meditación en sí es un estar aprendiendo siempre. No vamos a la meditación a dar lecciones de sabiduría, ni a enumerar reglas morales, ni a confirmar conocimientos técnicos o académicos. Vamos a la meditación a aprender. Una y otra vez, cada vez que meditamos estamos entrando en esa dinámica de sentarnos a aprender. Si cultivamos la humildad y perseveramos en la meditación, (cabe recordar que a nuestro ego no le gusta demasiado esa ide...

Observar, (¿para qué meditamos?)

Por qué he de mantenerme un rato "haciendo nada", ¿por qué estaré sentado, respirando, intentando calmar mi mente? ¿por qué mantendré esta disciplina hasta convertirla en un hábito a lo largo de mi vida? Pues, porque quisiera comprender el sufrimiento que hay en mí. Porque si no lo comprendo no  sólo no sabre por qué que sufro sino que quizás, es posible, que ni siquiera sea consciente del sufrimiento en mí y del sufrimiento en los demás, tantas veces ocasionado también por mí. Si no aprendemos a mirar el sufrimiento que ya hay en cada uno de nosotros será difícil que podamos hacer algo para aliviar el sufrimiento en el mundo que nos rodea y si a nuestro alrededor hay sufrimiento, esto ocasionará sufrimiento en nosotros también. Por tanto, no tenemos más que aprender a mirar para descubrir el sufrimiento en nosotros, en nuestra mente, en nuestro corazón y descubrir cómo ello tiene influencia sobre los demás. Ahora, tenemos la tendencia a evitar el sufrimi...

En el corazón de la práctica

Dos veces a la semana practico yoga con niños de un colegio. Este año se ha dado que el grupo está "movido", es decir, le ha costado más entrar en las dinámicas de aprendizaje. Son más inquietos, más dispersos...de a poco fuimos dándonos cuenta que no están acostumbrados a escuchar y por lo tanto a ser escuchados, que no están acostumbrados al silencio y a climas de atención, y que conocen poco de límites y posibilidades. Pero ese, aunque es de lo que se trata, es otro tema. Lo cierto es que la práctica de yoga es un desafío para ellos, para mí y para la experiencia en sí. Me he preguntado hasta dónde podíamos ir...hasta dónde llegaríamos y cuál seria el límite. Luego de probar varias herramientas para captar su interés he comenzado a dejarle un lugar de importancia cada día de práctica a lo que yo llamo el corazón de nuestra práctica. Luego de algunas asanas que a veces las practicamos en mejor clima y a veces no tanto, dedico unos minutos a sentarme con ellos, cerrar l...