Cuando aún no era instructor de yoga conocí una familia de emigrantes taiwaneses que hacía muy poco habían llegado a nuestro país. En unas semanas generamos una linda relación de familia a familia, compartiendo algunos almuerzos y cenas en su casa y en la nuestra. Los primeros seis u ocho meses di mis clases en diferentes lugares buscando un espacio que reuniera las condiciones para dar lo mejor posible y a la vez, que me fuera rentable económicamente. Este amigo, que además de practicar la medicina china y otras actividades era un practicante budista comprometido con su camino, me dijo entonces: “tiene que buscar un lugar en medio de la ciudad, en medio del ruido, donde la gente por la forma de vivir y trabajar, necesite hacer yoga. Entonces no sólo dará un buen servicio sino que además tendrá más gente y le será más rentable.” Y así fue, al inicio tomé s...
Constituyente 1724 apto 801 Montevideo-Uruguay 099532725