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Mostrando entradas de agosto, 2013

Correspondencia

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Mateo 23, 23 Siempre estamos tentados a pensar que lo más importante ocurrirá en nuestra momento de meditación…y tal vez, si logramos llegar a nuestro propio fondo, si logramos incursionar en el silencio de tal forma que, accediendo a la pobreza y la sencillez más notable de nuestro ser, podamos residir en Dios. Y si, allí estará sucediendo lo más importante en el tiempo de meditación. Y es esa búsqueda de  aliviarnos  de equipaje lo que le da sentido a los términos: pobreza y sencillez. Cuando estamos en meditación no precisamos nada (somos sencillos) y no tenemos nada (somos pobres) y a partir de ese estar así tal vez, podamos estar en Dios. Pero una gran parte de lo que nos pasa también nos pasa entre una meditación y la próxima. En ese tiempo en que es el tiempo de i...

Nuestro corazón lo sabe

Reflexión y meditación Martín González Cremonesi El fin de semana pasado  un grupo de amigos nos encontramos en un retiro para practicar en un clima de silencio y convivencia. Hacia el domingo a la mañana iniciamos un ejercicio de caminar consciente.  El caminar silenciosamente cada paso nos pondría en el presente. Cada paso sería un llegar a casa, un estar aquí y ahora…caminando. Habíamos practicado todo el día del sábado la meditación sentados, la respiración consciente y habíamos reflexionado juntos acerca de la necesidad de estar presentes en todos los ámbitos de la vida para poder experimentar la felicidad en el diario vivir y no reservarla como una especie de ideal muy bello pero inalcanzable. Caminábamos atendiendo a nuestra respiración, al ritmo de una respiración calma y profunda en una mañana luminosa y fría. La consigna fundamental era, no dar el siguiente paso si no advertíamos que habíamos estado presentes “en un 100%” para el paso anterior. Y cada tanto...
…el que está en mí, y yo en Él, éste lleva mucho fruto… Juan 15.5 Permanecer. Lo que el mantra, la palabra repetida,  nos ayuda a hacer. Muchos grandes maestros de todas las tradiciones, vinculan el sufrimiento con una vida vacía, sin contenido, con una mente que no busca o  que no encuentra sentido a las cosas… La vida en el espíritu es una vida llena de encuentros, de sorpresas, es una vida en movimiento pues anclada en la realidad del Espíritu no puede menos que estar en movimiento. Pero creo que es necesario que sepamos discernir entre movimiento y agitación. Lo que hace la diferencia entre estar en movimiento y estar inquietos es que cuando estamos en movimiento podemos también estar quietos, podemos pasar a  la quietud. En cambio, la inquietud es la dificultad de estar quietos. En definitiva, de permanecer. La vida en el Espíritu nos enseña mediante la experiencia del fluir, que el cambio es la esencia de la realidad. Aquello que no se mueve, que n...

Silencio

El silencio es un amigo que llega viene a mí y me toca, diciéndome al oído quién es que soy entre tantos movimientos del tiempo. Entre tantas agitaciones de la vida. El silencio viene, llega y no irrumpe sino que invita y no culpa sino que pregunta rozándome como un cariño querido como un amor que desde siempre me ha amado. Y despierta en mí, esa vocación que atraviesa distancias distancias afuera y adentro, distancias de amor y de guerra palabras distantes y ruidos  hirientes. El silencio es así, calmo que calma mi alma tantas veces inquieta y tiene manos de mujer y piernas de hombre. El silencio es así, viene, llega, me roza, me ama, susurra, saluda y dice mi nombre con letras humildes y sencillas que voy aprendiendo. El silencio me invita a la vida y espera por mí pues voy decidiéndome. Me anima. Me inspira. Y también me espera, y tantas veces me redime y me vuelve a redimir. Así, camino el mundo, peregrino qu...