Tengo 53 años de los cuales 28 los he vivido de la mano de la práctica de yoga y de una espiritualidad que pulsa en mí desde los 11 o 12 años y que con la madurez -con los años y con la madurez- ha ido tomando forma. Si la vida me lo permite, tengo la intención de seguir compartiendo esto que hago al menos por los próximos 15 años, pero sé que para que eso sea posible, algunas cosas deben reorientarse y transformarse. Y el orden de prioridades prácticas quizás deba también reordenarse...porque si bien mis prioridades siguen siendo las mismas, las prioridades prácticas quizás no.
Más de una vez me he preguntado ¿Qué puedo compartir con las personas que llegan a clase? ¿Qué puedo dar yo? ¿En qué puedo serle útil a mis "alumnos"? Me he hecho esa pregunta y mis rodillas, mis hombros, mi espalda han habado. Hay allí una prioridad práctica a reordenar. Me he hecho esas preguntas pero la intuición, el saber humilde, la escucha, también han hablado. Hay un "qué hacer" que pulsa. Que conecta con mi vocación acuñada desde niño cuando empecé a tener vislumbre de una vida interior, cuando empecé a gustar de estar a solas y en silencio, cuando me conmovió el dolor de los otros como propio. Desde entonces han pasado 40 años, tengo algunas certezas, tengo fe, tengo anhelos, algunas dudas y ganas de seguir descubriendo el sentido de la vida.
Si hay aspirantes, tendremos este año como siempre, un nuevo programa de formación de instructores y en la propuesta algunas cosas van a cambiar, fundamentalmente con la participación de instructores más jóvenes en lo referido a la práctica física. También esto va a verse reflejado en las prácticas semanales y en los grupos generales. Vamos a invitar a instructores de otros años a que actualicen su formación si lo desean, con encuentros de meditación y desarrollo espiritual, aspecto que también va a estar presente en la propuesta de talleres y encuentros de los que proponemos en el año.
Y tendremos ya desde el mes de marzo la invitación a los círculos de lectura del libro que editamos a fines del año pasado, "Cuadernos de viaje", una linda excusa para encontrarnos en un ámbito de reflexión y compartir, para hacer esta parte del camino que tenemos por delante, haciéndonos esas preguntas que siempre nos hacemos pero que me parece ahora, o mejor dicho, a partir de ahora, más necesarias. "Cuaderno de viaje" toca esas dimensiones de la vida interior y personal...la incertidumbre, la humildad necesaria para dejarnos conducir por esa incertidumbre que parece conocernos tan bien, el sentido de vida, la felicidad y el autoconocimiento, la fe, la relación con el Espíritu, el pasar por la vida haciendo "qué".
De manera que éste es un año más y es también un año que parece dar inicio a una nueva etapa. Ojalá sea para ustedes tan inspiradora y motivante como lo es para mí. Ojalá pueda compartir con todos lo que siento como pulso genuino. Y que juntos sigamos caminando y aprendiendo.
Martín González Cremonesi
Instructor de Ananda, casa de yoga y meditación

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